miércoles, febrero 12, 2014

UNA CIUDAD HOSTIL PARA NIÑOS




Cuando salimos a la calle, especialmente si vivimos en una ciudad, cada vez es más llamativa la ausencia de niños en las calles. No bajan solos a jugar, es peligroso. Las calles no son amables, los coches y el trabajo se han hecho dueños de las ciudades y de la vida, todo parece diseñado para ellos. Y es que las ciudades son hostiles para los niños.

 EL COSTO de la vida, los altos costos de la educación, la incertidumbre sobre la economía y la norma de que las mujeres deben hacer juegos malabares para aunar familia y trabajo son razones por las que demoras el matrimonio o no tienes niños. Parece como si se haya creado un ecosistema en el que vivir sin niños es la opción preferida.”


Es cierto que hay parques, según la zona más o menos cuidados o abundantes, pero la configuración general de los espacios urbanos son completamente enemigos de las necesidades de los niños.
-Puesto que las ciudades son hostiles con los niños, quizá lo único que nos queda a los padres es dedicar el tiempo libre a proporcionarles experiencias de juego libre en la Naturaleza. Irnos los fines de semana al campo, aunque estemos cansados. Pasar las horas de la tarde que les deje libre el colegio, en vez de en cumplir un frenético horario de deberes y clases escolares, en la calle y en la zona verde libre más cercana.
La incompatibilidad financiera de las ciudades modernas con la crianza de los niños es sólo un área donde la ecología de las ciudades resulta hostil a los jóvenes. También hay problemas con los crímenes, incluyendo el tráfico de niños, la pobre calidad del aire para los pulmones de los jóvenes que son particularmente sensibles y una estresante ausencia de lugares seguros para que jueguen los niños.