jueves, abril 10, 2008

PADRE THEO MISIONERO DE LA SAGRADA FAMILIA EN NICARAGUA






http://www.theoklomberg.zaagtandwoning.nl/ es un website sobre el en Holanda

Padre Theo Klomberg
Cuando llegó a Chile, no sabía ni una palabra de castellano y casi nada de América Latina. El primer año estuvo en la parroquia San Luis de Coquimbo donde era, como dice, la quinta rueda del equipo. Luego viajó a Talca, donde el obispo era monseñor Manuel Larraín, gran pastor. Trabajó en el hospital regional y más tarde con los movimientos de estudiantes y trabajadores, la JEC y la JOC. Al tercer año, se dedicó de lleno a los movimientos sociales y el obispo lo integró a la formación personal de las catequistas en toda la diócesis.Se fue involucrando en el trabajo social. Más tarde vino la actuación junto a los campesinos en Molina, los comienzos de la reforma agraria, el triunfo de Salvador Allende que abrió un período lleno de esperanzas y realizaciones, un amanecer.
Theo Klomberg, “ el padre Theo” llegó a Chile en 1960, estuvo aqui 21 años, y después, en 1981, enrumbó su vida, sus pasos y su fe a Nicaragua.
Es delgado como un clamor en el desierto. Camina siempre con una gorra y un bolsito tejido con motivos sudamericanos. Llegó a trabajar en Nicaragua el 28 de septiembre de 1981. Desde entonces vive allá en la Colonia 14 de septiembre. Escribió 2 libros: Uno sobre su salida de Chile y otro sobre su caminar junto al pueblo Sandino.
Le gusta el trabajo social. Para el la fe no se trata solamente de creer, sino de ser creíble en su conducta. Padre Theo está agradecido de que le aguantaron 24 años en Nicaragua, de que le han dejado ejercer el sacerdocio, y dice que seguramente hay sacerdotes nicaragüenses que hablan a favor de el, que le han dejado trabajar en Nicaragua. También aquí ha crecido. Esta profundamente agradecido de los obispos, aunque hayan sufrido un poquito por él.
Theo Klomberg es sacerdote de la Congregación Misioneros de María. Es holandés pero lleva cuarenta y ocho años en América Latina. Los veinte primeros en Chile y casi desde entonces en Nicaragua, más precisamente en Managua donde vive y trabaja. Vino por pocos días a visitar amigos y a mostrar su último libro, Algo más que un beso, sobre sus experiencias en la patria de Sandino. Theo tiene ya 77 años y alguna dolencia crónica, pero se ve firme y resuelto, vital, pese a la flacura que seguramente tiene que ver con su entusiasmo y también con la esperanza. Comprometido a fondo con el cambio social, Theo perfila su creencia a lo más esencial, orienta su vida por el ejemplo de Jesucristo. Es militante del sandinismo, que siente como programa de vida, aunque no cierra los ojos a las debilidades y errores de sus hombres. No se desalienta ni se da por vencido. Confía en que en algún momento cambiarán las cosas para bien de los po
bres y explotados. Y trabaja para ello.